jueves, 3 de diciembre de 2009


Nunca habia creido que la mejor solucion para olvidar los problemas, hubiese sido agarrarse a una buena botella de ron, sin pensar en donde podría amanecer el dia siguiente, seguramente vestida dentro de su cama deseando en sueños no levantarse nunca, para que la resaca nunca la encontrase y le martillease el cerebro.

Pero la oferta era tan tentadora, no solo no se acordaría de sus problemas esa noche, sino que al dia siguiente tampoco lo haría, ya que la terrible resaca solo le dejaría pensar en donde coño habria puesto las aspirinas y por que no le hacian efecto..

Asi que frente a tan encantadora proposicion, cogió la botella y salio de su casa dispuesta a beber, solo a beber y a oir lo que los demas tenian que decir, trivialidades seguramente, pero que la distraerian junto a su gran compañera de la noche, que no estaba dispuesta a soltar, hasta que no quedase ni una gota...


Tanto bebió y tanto aprecio le tenia a la botella, que al dia siguiente no encontró las pastillas...lo unico que encontró fue la botella durmiendo junto a ella..

Ya no somos niños a los que tienen que enseñar, dar mil consejos que luego utilizarán o decidirán tirar a la basura porque piensen que no les van a servir para más.
Ni somos del todo adultos, sabiendo a ciencia cierta lo que hacemos mal, si sabemos lo que debemos cambiar, o simplemente seguir igual.
A mi no me tienen que enseñar, ya lo hicieron cuando mi memoria todavia no podia guardar, recuerdos que tanto me gustaria recordar. Ni tengo que enseñar, si ambos tenemos la misma edad.

Ya no somos niños, no podemos llorar, por aquello que pedimos y no nos quieren dar.
Ni somos del todo adultos, para razonar con palabras exactas, que hacemos o no hacemos regular.
A mi no me tienen que mostrar, ni intentar justificar que es lo que quiero...mi corazon lo dice sin parar...

Pero las cosas en la vida no son tan faciles, como pintan en las peliculas, donde los enamorados se dan cuenta que lo son, y aparecen palomas y perdices al final, cantando, aunque no puedan, un precioso final..
Lo unico que me queda es gritar, gritarme a mi misma, por intentar cambiar...y tener que hacerlo, en serio, de forma radical...

Parece complicado, pero creerme, si eso lo cual todos buscan y muy pocos encuentran, está de por medio....el esfuerzo queda relegado al ultimo lugar..