viernes, 16 de diciembre de 2011

domingo, 3 de julio de 2011


Estaría lejos de la ciudad que le había visto crecer. Lejos de una ciudad que le había brindado los mejores años de su vida. Los únicos años en los que había aprendido a ser libre, a ver la vida en ojos ajenos a los suyos.Estaría lejos de aquellos que decían quererla. Aquellos a los que ella también quería, pero que había olvidado querer cuando ella mas lo necesitaba.

No trabajaría en lo suyo. Viviría a tiempo parcial, entre la cama y una pequeña cafetería de aquellas que obtienen su encanto por una terracita con preciosas vistas a un parque más que verde, y por sus deliciosos pasteles de limón y merengue. Serviría el café. Hornearía las tartas. Serviría una sonrisa, quizás dos si sus pasteles tienen éxito.

Viviría en un barrio con encanto, aunque siempre barato, no hay que malgastar en nimiedades. Utilizaría la bici para sentir el viento en la cara y el frío en invierno.
No existirían los móviles, solo teléfono fijo. Si es importante de verdad, sabrían a que hora llamar.
Se pondría al día con la lectura. Con las películas antiguas olvidadas en el cajón. Con las cartas que escribió, y el cartero dejó olvidadas.

Olvidaría su vida pasada, no aquellos que dicen quererla y que se ha olvidado de querer. Se olvidaría de ella misma, se olvidaría de haberse olvidado de querer, de haberse olvidado de escribir.....de haberse olvidado de ser una musa...

domingo, 23 de enero de 2011


Habian sido vecinos, de eso se conocían. Compartían un trozo de su pasado, por llamarlo de alguna forma, que a cada paso que daban les perseguía. Sintieron alivio al librarse del peso que acarreaban desde hacia tiempo, se sintieron en paz al ver que los dos compartían el mismo peso, se sorprendieron de todo lo dicho y de lo que quedaba por decir, pensaron en que hacer…se enfadaron al ver que parecía todo perdido.

Aún así, quedaban sin previo aviso a la hora del café, el tiempo preciso para no cansarse el uno del otro, lo necesario para que esa sensación perdurase un poquito más. Hablaban sobre los dos, después sobre ella, después sobre el…y al final un adiós, un beso, un hablamos mas tarde…

Los cafés cada vez se alargaban más, ella hablaba sin parar, el asentía aunque siempre con esa atrayente suspicacia, ella le sonreía, el le guiñaba un ojo, ella sonreía otra vez…y se besan como si nunca antes lo hubiesen hecho. Una mano en la mejilla. Otra mano en el cuello… y al final, un pienso en ti, un yo también, un adiós, un beso..

No tenían nada en común, a primera vista, o eso parecía. El escuchaba, ella se reía, la miraba a los ojos, le decía todo lo que había pensado en el, hablaban de lo dicho, de lo que quedaba por decir, de la vergüenza de uno, de la vergüenza del otro, del deseo de los dos. Y volvía a llegar esa timidez..esa que tanto había ayudado cuando todo se volvió a encaminar, esa que tanto perjudico nada más comenzar.. y al final un nos vemos, un besazo, un te extraño..