domingo, 23 de enero de 2011


Habian sido vecinos, de eso se conocían. Compartían un trozo de su pasado, por llamarlo de alguna forma, que a cada paso que daban les perseguía. Sintieron alivio al librarse del peso que acarreaban desde hacia tiempo, se sintieron en paz al ver que los dos compartían el mismo peso, se sorprendieron de todo lo dicho y de lo que quedaba por decir, pensaron en que hacer…se enfadaron al ver que parecía todo perdido.

Aún así, quedaban sin previo aviso a la hora del café, el tiempo preciso para no cansarse el uno del otro, lo necesario para que esa sensación perdurase un poquito más. Hablaban sobre los dos, después sobre ella, después sobre el…y al final un adiós, un beso, un hablamos mas tarde…

Los cafés cada vez se alargaban más, ella hablaba sin parar, el asentía aunque siempre con esa atrayente suspicacia, ella le sonreía, el le guiñaba un ojo, ella sonreía otra vez…y se besan como si nunca antes lo hubiesen hecho. Una mano en la mejilla. Otra mano en el cuello… y al final, un pienso en ti, un yo también, un adiós, un beso..

No tenían nada en común, a primera vista, o eso parecía. El escuchaba, ella se reía, la miraba a los ojos, le decía todo lo que había pensado en el, hablaban de lo dicho, de lo que quedaba por decir, de la vergüenza de uno, de la vergüenza del otro, del deseo de los dos. Y volvía a llegar esa timidez..esa que tanto había ayudado cuando todo se volvió a encaminar, esa que tanto perjudico nada más comenzar.. y al final un nos vemos, un besazo, un te extraño..

No hay comentarios:

Publicar un comentario