miércoles, 25 de noviembre de 2009



Como si la noche anterior hubiese agarrado la botella como la ultima cosa que le perteneciese en el mundo, esa mañana se levanto con la misma sensacion con la que se levanta todos los sabados, sin saber a ciencia cierta donde estaba y lo que había pasado la noche anterior.

Se levantó poco a poco como si tuviese un gran peso a sus espaldas, miró la hora, pero que más daba si ese día no tenía nada que hacer. Se miró en el espejo, y prefirio no haberlo hecho, la cara hinchada llena de palabras que nunca debería de haber escuchado y mucho menos leido.

Entre el desayuno y los muchos trabajos que aún le quedaban por hacer, no paraba de pensar en la eleccion que hacia 3 meses había tomado,y de la que ahora no se sentía muy orgullosa...tal vez la decisión que creia haber querido siempre, estaba jodiendo amargamente algo que nunca había esperado, pero que desde que la recibío sabía que no podía dejarla perder, algo que inconscientemente siempre había querido, más que el lugar donde ahora estaba desayunando y maldiciendo.

En lo unico positivo que su propia mente le dejaba pensar, es que solo quedaban dos semanas para que, por fín, todo volviese a la normalidad que tanto extrañaba, a las tardes desperdiciadas por las palabras que consumian el tiempo tan rapido, que hacían que ni las mejores peliculas romanticas pudiesen ser comparadas a esos momentos, a las mil noches soñadas, a las mil noches vividas..

Empezaría desde cero, con un hola, un que tal estás?, un te echo de menos...y un repetido te quiero, siempre nuevo..nunca dicho de más..

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