
Se procuraban mil palabras de amor, soñaban con casa moradas y perros negros que les enseñasen a ser responsables, se amaban, de eso no habia ninguna duda, pero de los sueños podian pasar a las pesadillas con una velocidad solo vista en las carreras, en las que parecia que ellos estaban compitiendo.
Miraba a las estrellas buscando una solucion, de porque nunca tenía razón, aunque jurase y perjurase que si la tenia, y nadie le contestó...solo oyó el murmullo de las gaviotas que devoraban ansiosas los ultimos resquicios de dignidad que aun le quedaban. Era tan dificil entenderla?
.
Pensó en que hacer, en como hablar para que sus palabras fueran lo suficientemente inteligibles para que hasta un tonto las entendiese, pero claro, al final pensarian que lo unico que intentaba era cambiar la opinion de los demás, cuando su unico porposito era el de hacerse entender ella misma y ponerselo más facil a la gente que la rodeaba....
Y una vez más, nadie la entendió, algo que no le sorprendió ya demasiado....pero que le dolió como una tendinitis mal curada.
Ella no entendía...el no comprendía....
No hay comentarios:
Publicar un comentario